Maldita piedra loca
que manejas los mares a tu antojo,
que manejas los líquidos que somos,
que mandas en las aguas que nos forman.
Maldita piedra loca
que sacas de las rocas
espuma blanca,
y de los ojos del hombre,
la sagrada lágrima.
Pedrusco ciego,
corazón de piedra,
alma endurecida
por pisadas de astronauta.
Maldita piedra loca,
espejo del Sol y la Noche,
deja de robarme
los cuerpos que amo,
para de quitarme los labios
que besan mis labios.