En este giro inusual, aprovechando los opiáceos
que la nueva circunstancia otorga,
permito delirar la mente, hacer que hierva
hasta deshacer las costras
y que la sangre brote a raudales.
Después, a los veinte minutos de la ingesta,
Sobreviene esta especie de nívea nebulosa
Algo que me envuelve y sofoca la fuerza:
Ese mecanismo hervidor de neuronas.
Podría darse entonces un razonamiento estricto?
Algo que verdaderamente alcance la expresión que pretendo?
Of course: no puedo, no debo, tan solo tecleo y me doy a la fuga
Es mejor aprovechar estas cosas en beneficio propio
Más adelante, quizás lúcido y con ganas
Con el duende rondando la casa
Recupere ulteriores senderos
O quizás en uno de ellos
En un recodo de los más estrechos
Experimente el advenimiento del agujero de gusano
Y en el más allá, la ancha explanada de nuevo me acoja
Bien, he sido claro desde el comienzo
El delirio al derretirse produce esta lava pegajosa
Pero tengo remedio: hay varias estrellas en mi cielo
Es un orbe imperfecto, tiene grietas, salpicaduras
Lo entiendo, demasiadas guerras.
Esa luz que desprenden logra alcanzar el centro de mi universo
Allí dónde el sinsentido cobra vida,
es decir, despierta y se transforma
y me dice al oído que no hay más armas que la paciencia.
Un día más paciencia,
Y dejar que los duendes que merodeen la casa.