Unas veces sos palabra,
palabra que muere
y sepulto en mi pecho,
otras veces sitio,
calle, esquina, barrio
o tal vez a veces
sos un jueves
o mi semana completa.
es curioso,
como tu corto alfabeto
alcanza a nombrarlo todo,
conjugar el mundo a tu antojo
alternando tus vocales
con mi
necesidad,
tus vocales
con mi
fantasía,
clavando esa Jota tuya,
ese paraguas que yo sostengo
y que digamos;
me tiene dulcemente jodido
existís así,
elemental y cotidiana
como rocío en la ventana
como polvo del camino
como sed de la tarde
eres contradicción que gira
y se enternece con el viento:
dolor que sonríe,
urgencia que aguarda,
esa costumbre tan mía de esperarte
aunque sepa,
con toda la certeza de mi alma,
que eres justamente casi eso,
pero que nunca llega.