Las peores
partes
cuando
termina
el amor,
no es
la habitación
en silencio,
las pijamas
tendidas,
ni la adrenalina
en camas
separadas
por la distancia.
Las peores
sensaciones
cuando
termina
el amor,
es el despojo
que embalsama
los sueños.
El andar
y sentirse
sin dueña/o
del amor
que uno posee.
En fin,
es seguirle
mintiendo
cada noche
a la atroz
pasión
que tendrá
que seguir
manteniendo
sus esperanzas.