🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮

La embestida

 

La embestida

Se presentó el torero para montar al toro
y la barrera entera lo ovacionó al instante:
vestía azul chaleco con pantalón brillante
más un reloj al puño, cristalizado en oro.

El toro al observarlo, no le importó el tesoro,
se abalanzó con furia desde el jergón gigante,
dejándolo inconsciente de forma impresionante
como un león absuelto que desafió a un aforo.

No conoció otro astado más bravo aquel torero,
que el tenebroso y tosco, desgarrador y fiero,
aterrador y brioso que provocó espantada.

Al traspasar la valla, se conoció enseguida:
que desmayó la fiera; porque alcanzó una herida...
y del torero, nunca, se pudo saber nada.

                                Samuel Dixon