Dios, mi querido Jesús,
Te he gritado, me he molestado contigo,
Te he reclamado,
Y si tengo quejas y si tengo excusas,
Te he pedido felicidad y solo he tenido tristezas,
Pero mantengo la fe aún en esta mala maña,
Que, si me porto bien,
Que, si te obedezco y dejo mis impulsos,
Cumplirás mis caprichos ocultos,
Que, si me porto bien,
Y oro cada que en ti pienso,
Cumplirás eso por mí,
Ese amor por el cual me desespero,
Ese hogar que imploro y envidio a lo ajeno,
Yo se mi señor, que pronto, muy pronto,
Cambiaras en mi este sentimiento,
Porque tu eres justo y bueno.