Tú y yo, navegando por mundos inciertos
Perdidos en tierras oscuras.
Dos almas unidas por la luz del amor.
Sorteando tempestades.
Superando batallas cotidianas.
Cruzamos mares, escalamos montañas
En noches oscuras, nos guía el faro del amor.
Entre máscaras, secretos y engaños
El destino se esconde, si no fuera
por el vínculo sagrado de nuestro amor
ya hubiésemos perdido nuestra razón.
No soy Persiles ni tú, Sigismunda
Pero nuestro amor, también es eterno
Lleno de pasión, ternura y corazón