Jorge Armando Paez Morales

No pude convencerte

NO PUDE CONVENCERTE. 

 

¿De qué me sirvió amarte con mi vida? 

¿De qué sirvió entregarte entera el alma? 

Si al final la destrozaste con calma 

y dejaste, en mi corazón una herida. 

 

¿De qué me sirvió ver a través de tus ojos? 

¿De qué sirvió, que mi corazón latiera por ti? 

Si éste dolor es el más grande, que jamás sentí 

y de mi ser, sólo quedaron estos despojos. 

 

¿Para qué te entregue alma, corazón y vida? 

Si de todas formas, tu camino ibas a seguir. 

Si al final, nada de ésto, en tí iba a influir. 

Hiciera lo que hiciera, ibas a emprender la huida. 

 

¿Para que decirme, que tú eras mía? 

¿Acaso, creíste verdad ésa mentira? 

¿Acaso, sin querer me provocaste la herida? 

¿Acaso, no viste cómo mi corazón se destruía? 

 

¿De qué me sirvió con todas mis fuerzas amarte? 

¿Para qué? como un idiota enajenado

sentirme completamente enamorado. 

¿Para qué? Si tú te irías a otra parte. 

¿Para qué? subordinar mis deseos a tu voluntad. 

Si tu voluntad, conmigo ya no está 

y con nuestro amor, nunca hicimos fiesta. 

¿A qué hora mi amor te dio tanta facultad? 

 

¿De qué sirvió amarte, al segundo de conocerte? 

¿De qué sirvió tanto tiempo de pretenderte? 

¿De qué sirvió, de pies a cabeza, conocerte? 

Si al final, de quedarte, no pude convencerte.