Romey

Tres borrachos de abstinencia, el lector de almas y su inventor (Comedia)

-En los momentos previos al acto de vivir un alma empieza a coagularse, pero qué es lo que la induce a cambiar de estado? No lo sabemos

-Claro, pero con este aparato podremos penetrar en el átomo y atestiguar lo que ocurre en sus entrañas. Fíjate en estas clavijas, éstas, las plateadas; en cuanto salten se aclarará la imagen en el monitor y veremos la forma y el color del alma que habita este cuerpo, el bonito cuerpo de la señorita Ela

-Quién dijo que todo es imposible hasta que se consigue? Quién ha sido el genio que ha ideado esta tecnología?

-No lo conoces, y yo tampoco. Lo único que sé de él es lo que he leído en ese panfleto que está sobre la mesa. Un tal Toni Roi, escritor de cuentos surrealistas

-Pues se trata de un gran invento, si funciona tan bien como lo has descrito

-Lo he descrito resumiendo lo que pone en el panfleto 

-Y te lo has encontrado aquí, en el salón de tu casa? No te pone nervioso que ese tipo entre en tu ausencia sin permiso? Y la chica? A ella la conoces personalmente. Rai, dime que no ha sido traída contra su voluntad

-Pues claro que no. Dios, por qué me has tomado? Ela se ha ofrecido voluntariamente a probar el artefacto, y para eso necesitaba tomar un somnífero, por eso ahora duerme como un bebé

-Solo me estaba haciendo la dormida, tontos. Creo que tomé una dosis muy mínima. Esas pastillas son muy flojas. Pero la verdad es que ya no me apetece nada dormir. Es más, me siento hiper despierta. Además lo he pensado y no deseo que veáis mi alma al desnudo. Seguramente os asustaríais 

-Tranquila, estoy seguro de que Rai se ofrecerá voluntario. A que sí, loro diabólico

-Ya veo que no hay alternativa. Pero primero te enseñaré lo que has de hacer para que todo vaya bien. Acércate. Recuerdas las clavijas plateadas? Pues en la cara opuesta de esta placa hallarás otras clavijas, éstas rojas como tu cara-culo de mandril. Para empezar las pones para arriba, entonces verás en el monitor un círculo blanco sobre fondo negro, eso quiere decir que el artefacto está encendido y listo para filmar a mi alma. Ahora fíjate en estos proyectores de láser y estas cosas, que parecen cámaras diminutas, aquí, justo encima. Todos estos accesorios deben apuntar al mismo punto exactamente, al centro de mi frente, y has de procurar que se mantengan así. Ten en cuenta que no es tan fácil como parece, porque en el proceso, cuando entre en fase rem a causa del sobrestímulo de mi pineal, puede que me agite violentamente, y las ataduras de la camilla dejan cierta holgura a las extremidades; menos mal que las de la cabeza se pueden ajustar mejor, si no sería un caso perdido. Un empellón fuerte y todo se iría al traste. Creo que es buena idea que Ela me acaricie la cara y el pelo mientras tanto; quizás eso reduzca las probabilidades de fracaso. Qué respondes a eso mí dulce doncella?

-Solo espero que no te dé por morderme los dedos como cuando te la chupo

-Sin comentarios

 

Rídiculamente unos rodamientos malamente ajustados comenzaron a emitir chirridos, como uñas arañando vidrio. El chirrido fué substituido por un esperpento de cacareo chillado a través de un magnetófono a toda potencia. Al cacareo lo siguió un orgasmo, una marabunta de gemidos femeninos provenientes probablemente de un edificio vecino. El orgasmo fué paulatinamente transformándose en lo que parecía el parloteo de un par de marcianos. Cuando dejaron de hablar hubo un momento de silencio que parecía imposible que acabase acabándose

 

El monitor transfería una película de cine mudo en la que un Rai anacrónico, como adecuado a la moda de hace ochenta años, bailaba acompañado por la sombra de una dama de buena figura y fugaz como el tiempo de deleite. La sombra se evaporaba entre sus manos, y él lloraba arrodillado mientras iba cayendo la noche. En la oscuridad del cuarto desamueblado se iluminaba intermitentemente roja la punta de un cigarro; esta luz ardiente trazaba un parábola hacia una plasticosa rosa que parecía imposible que acabase acabándose

 

Un olor ácido, pegajoso y nauseabundo se expandió a lo largo y ancho de todo el salón, y Ela se sintió obligada a abrir los tres ventanucos. De fuera vino un aroma a cítricos junto con el fragor húmedo del alba y un frío que la hizo estremecerse y castañetear los dientes de repente. Se acercó al artefacto, donde ahora Rai reposaba blando y blanco como algodón, para calentarse las manos al tacto del vibrante y ruidoso motor, cuando algo imprevisto llamó su atención: en el monitor apareció su propio rostro, y movía los labios mientras sus ojos opacos la miraban fijamente, como tratando de avisarla de una amenaza cercana. No lo sabía, o se hacía la desinteresada a la vista del invitado sorpresa, pero aquello empezaba a apestar a chamusquina. Suerte que de la cocina venía volando un cálido hálito achocolatado, lo que evitó que su fino sentido del olfato acabase acabando saturado solamente de toxinas

 

-Gracias por hacer chocolate. La verdad es que lo necesito como el aire

-Qué dices? Yo no he hecho chocolate

-Entonces porque huele tanto a chocolate?

-Rai preparó natillas de chocolate antes de que yo llegase. Quise probarlas pero me disuadió diciéndome que me quemaría la boca

-Sería una pena con esa bonita boca que tienes. Si quieres puedo besártela, con la condición de que te la hayas quemado antes y me sepas a chocolate y me calientes mas y mejor que una taza rebosante de chocolate caliente

-A raíz de tu descripción me estoy imaginado una taza hecha de chocolate y me está entrando el hambre de comerte

-Ya la estáis liando? Es que no puede uno dormir en paz?

-Ha sido ella, que se me ha insinuado

-Y tú has caído como una triste mosquita en su telaraña. Siempre está jugando, convivir con ella es como tener una hija pequeña y traviesa. Y bien, como ha resultado la lectura de mi alma? Habéis quedado atentos o acaso os habéis pasado el tiempo follando como conejos en celo?

-Vaya, ya te digo, lo más extraño que he visto en mi vida. Vi una pradera y caballos paciendo, luego, a un lado, un ovni aterrizando, y más allá una multitud de campesinos viniendo al encuentro de los aliens armados con picas, palas y ganchos. Y va que cuando llegaron bajó una rampita de la nave y tú descendiste rodando como sobre patines y carcajeándote como un ganso, o más bien como un delfín. Y ese fue el fin de la película. Ciertamente ducha en comedias es tu alma

-Y la de Ela en dramas. Así es, me temo que no te equivocas 

-Pues lo que es yo ya no sé ni qué pensar de esta historia; es demasiado para el coco sobrio. Invítame a una copa

-Sírvete tú misma; ahí mismo tras de ti tienes las copas a tu disposición. Eso sí, para beber no tenemos nada más que agua sin alcohol

 

Al unísono los tres se dirigieron a la cocina con caras de hienas famélicas, pero cuando estuvieron sentados alrededor de la mesa oyeron un ruido de cristales rompiéndose y lloviendo sobre el patio embaldosado. Rai salió y vió a Toni tieso como un palo ante la entrada de la casa; leyó en sus labios una sincera disculpa; giró la yave hacia el lado siniestro con un movimiento semicircular de su mano diestra y le abrió la puerta

 

-Lo siento. Mi intención era tirar una piedrita al cristal para atraer tu atención y que me permitieses darte una visita e inspeccionar tu guarida, pero la mano me fue a una piedra demasiado grande y cuando me di cuenta ya volaba a toda velocidad hacia el frágil cristal. Fue un impulso inmeditado. Solicito ser juzgado como loco, no como delincuente

-Inocente criminal. Pasa, que te debes estar helando ahí a la intemperie, expuesto a los azotes de los elementos climáticos y sitiado entre las belicosas sombras de la medianoche 

 

Cuando Toni Roi se situó en un espacio bien uluminado Rai se dió cuenta de que llevaba puesta una escafandra de astronauta de cuerpo completo, excepto el casco, pues sus ensortijados rizos bailaban movidos por un viento que despertó de golpe

 

-Vengo de Sabediosdonde, capital de Ningunapartenconcreto, en las proximidades de Elputoculodelagalaxia. Estoy agarrotado, agostado, agonizando, agotado, agrietado, agarrado a las garras de un lagarto, sangrando en un lago sagrado. Dame algo que me saque de este letargo. Qué tal todo? Y Ela a qué demonios anda? Os estáis llevando bien con mi lector de almas, o ya os ha loqueado, cambiado el formato a modo tarado, trastornándoos tras tocarlo tentados queriendo descubrir qué carajo de sentido lunático se esconde debajo de tal trasto nefando?

-Ela y mi amigo han accedido a dos perspectivas notablemente diferenciadas de mis avernos internos. Curioso invento el tuyo

-No es nada, un viejo armatoste. Tengo a medias los planos de la segunda versión, aunque llevo mal lo de los cálculos polifacéticos. Todo debe quedar ajustado atómicamente, por eso me estoy rompiendo la cabeza a diario. Pero bueno, ahora toca descanso. Vamos a dentro de una vez, y por favor servidme una copa de agua con alcohol, si no tenéis nada mejor

-Yo prepararé tu repelente cóctel

-Gracias Ela. Rai, tengo un asunto que tratar a solas contigo. Los bichos que habitan Saturno te tienen bajo lupa. Los de Marte planean recogerte a las dos de la tarde para llevarte a sus instalaciones subterráneas e inculcarte sus cuadriculadas consignas con el objetivo de aprovechar tus dones naturales convirtiéndote con el tiempo en el honorable Máximo Telépata al servicio del Gran Marciano, aquel a quien yo llamo amistosamente el gran mostacho, pues no exagero al decir que más de tres cuartas partes de él es puro bigote. Y es un ser enano y grotesco a más no poder, casi humano, pero verde cual pervertido anciano, una viva caricatura de cualquier dictador terráqueo. Aunque lo parezca no estoy hablando en broma. De hecho hemos de actuar con urgencia. En cuanto el agua con alcohol me reanime y descanse una hora y quince minutos a lo sumo nos dispondremos a partir, a largarnos del sistema solar, además tengo ciertas amistades en Sabediosdonde, capital de Ningunaparteconcreto, en las proximidades de Elputoculodelagalaxia. Pero tranquilos, si todo sale según lo previsto no seremos absorbidos por la gravedad del agujero negro ubicado en el centro exacto de esa región