ERES MI PAZ Y MI GUERRA…
Busqué tus ojos mil veces, con los ojos del alma, porque quería sentir tus manos acariciándome,
quería sentirte en mi cama, quería estar contigo, porque estaba inquieta, sabia que no podía vivir sin ti.
Me acusaba a mí misma, pensé si había dicho algo que te lastimara, si mis comentarios te ofendieron?
¿Creí que regresaste con ella? fueron noches sin dormir, llorar y llorar y no encontraba respuestas.
Estuviste tan alejado, me consolaba leyendo tus poesías y escuchar tus canciones poéticas.
Te veía en cada poema y me refugiaba sintiendo que estaba en tus brazos y sentía tu calor.
Ya pasó, vuelvo a tener calma, vuelvo a verme en tus ojos, que son eternos en los míos.
Te amo desde siempre, creo que desde otras vidas porque tengo tu imagen en mi mente intacta,
sin dudas, eres eterno, en mi alma y corazón, estamos fundido como el hierro al fuego en una piel
hay fuego quemándonos las entrañas deseosos de tenernos y sentirnos en la piel.
Encuentro todo lo que buscaba en ti, amar sin pausas, buscarnos en silencio y saber
Que estamos cerca, para tocamos con la punta de los dedos, las caricias que antes ya nos dimos,
Puedo oler tú piel y siento tus labios recorrerla, siento tu abrazo y me quedo recargada en tu pecho,
Sin persecución, rompemos las reglas y soltamos todo lo que antes nos lastimó queda abrogado.
Para amarnos sin miedos, promesa de no buscar a quien nos lastimó, enterramos ese cuento viejo.
Eres mi paz y mi guerra, siempre terminas dejando tu paz en mi alma y corazón con tus versos.
Triste saber, que solo fui veneno en tú vida. Te olvidaré, pero no te dejaré ir, aunque me vomites.
Alicia Pérez Hernández… México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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SIN PERSECUCIÓN
Verte un instante es nacer de nuevo. A tu lado, mi pasado deja de ser una persecución para convertirse en un cuento viejo, un sueño que ya no asusta.
Tu pecho no es solo refugio; es el suelo donde mi corazón, por fin, se atreve a florecer. El mundo me dejó cicatrices, pero tu amor es la cura que no busqué en la tormenta, sino que encontré en tu paz.
Autor: ÁLVARO S.