Cae la noche y no digo tu nombre,
pero lo dicen todas las rosas que se duermen...
Y al alba... tampoco digo tu nombre,
pero lo dice el ave que vuela en un cielo imposible...
Y lo canta la flauta del viento por la tarde,
y lo entona con su música la gente...
Y aunque no diga tu nombre,
está dibujado en el vaho de la ventana...
Y lo pienso en ésta noche soñadora
cuando te escribo éste poema.
Y aunque no diga tu nombre.
Sé que tú..., siempre me lo oyes...
-Mirada de mariposa-