Quiero regalarte mi amor,
el tiempo que me queda
el calor de una oración
el rezo de un nihilista
Vive en mí una gratitud
por traerme de nuevo a tu vida
si es posible alguna redención
fue enseñada en tu valía
De haberte deseado tanto
me doblo sobre mí mismo
sin creer aún que te tengo
degusto el café de este abismo
Rezo para que las musas me dejen quererte
Les ofrendo versos que claman por ser digno
Pido para que hagas tu música
Por ser ese cielo que has visto
Orando por saber amarte
Como siempre has merecido
Tu mirar es como un sueño
y mi poesía ha florecido
semilla de dolor y silencio...
con tu inocencia he cuidado
con mi esperanza he cultivado
con tu corazón abierto y tibio
al fulgor de tus ojos soleados
por fin,
he renacido...