Pienso en cómo me mirarías y me quedo temblando.
Como cuando sos chico y no sabés cómo empezar a pedir lo que querés.
La intensidad es lo que me nutre, es lo que soy, lo que tengo para darte sin medida.
¿Alfaro... Seguro nadie te amó así?
A veces me faltan palabras, pero mi cabeza no se calla nunca cuando se trata de vos.
Cuando no estás, todo se vuelve gris, lento, sin gracia.
Y vos sabés que yo necesito el color.