En el mapa del tiempo, tú eres mi amor eterno,
el destino seguro y la luz de cada día;
eres el refugio dulce en el crudo invierno,
mi camino, mi norte y mi guía.
Nuestros corazones en acuerdo hoy laten,
bajo el mismo cielo y con el mismo anhelo,
en una danza donde las penas se baten
y el alma encuentra su propio cielo.
Somos dos caminos que se unen en uno,
trazando la historia que el alma desea,
sin que el paso del tiempo sea inoportuno,
porque en tu mirada mi vida se recrea.
Siempre caminando juntos, paso a paso,
construyendo una vida de amor y de fe,
tú eres mi esposa, mi sol y mi ocaso,
la razón más hermosa de todo lo que nuestra vida es.