Hay un espacio en mi memoría
un hueco que no se llena,
con nada ni con nadie;
donde las rosas
marchitas florecen
y el agua clara
corre por tuberías;
grisáceo sistema de alcantarillas
atrapándome.
Aquí dentro
las campanadas consiguen animarme
los ritos fúnebres entran distantes;
no hay error ni verdad,
en el espacio hueco de mi memoria,
no hay más que supervivencia
oscuridad y fuego
idilio de lo perdido.