Voz que No se Rinde
William Contraponto
No es paz el silencio impuesto al dolor,
ni orden la sangre que intenta callar;
cuando el Estado castiga la voz,
la vida aprende de nuevo a gritar.
El pueblo no es cifra ni pieza del plan,
es pulso que insiste en querer decidir;
no pide tronos ni falso refrán,
pide su pan y derecho a existir.
Condeno al poder que gobierna con fe
armada de miedo y control sin razón;
pero no acepto que otro mande en pie
donde la herida exige su propia nación.
No hay libertad que se exporte en metal,
ni dignidad que se imponga en sermón;
cambiar de verdugo no rompe el puñal,
solo maquilla la misma prisión.
Que brote del suelo la voz que quedó,
sin amo, sin dios, sin tutela exterior;
cuando el oprimido se nombra, nació
la forma más justa y real del clamor.