Es necesario mí vida que sepas que mí adiós no tiene regreso.he recorrido los albores fervientes de esta vida. sobre las penas sombrías arraigadas de las tristezas del corazón.la luz de tus ojos bastaron el ocaso ,llenastes de alegrías mis días del preludio de inmensa felicidad.la candidez de tus manos llenas de floridos carmín.el basto cielo y el llanto trémulo y latente del ya no ser y seguir desvanando recuerdos vacíos.las aceras ,calles pérdidas sin lucesitas cercanas envidriando la mirada del halito latente que aún persivo. Es necesario que tu lo sepas...cuando emigre el último rayo luminar y reine la negrura de la honda noche y nos separe el silencio entre tus labios a cada suspiros lacerantes del adiós...