¡La tierra en llanto gime!
en su sitio, agotada y desolada
no encuentra quien anime
su lágrima pesada
que la mantiene al límite agobiada.
Sentada en desesperos
inundada por azotes eternos;
que son firmes y austeros
como graves inviernos
¡crueles! que agostan y agostan internos.
Suspirando ya no encuentra alegrías,
el pasto dejó caricias de flor;
sin paz sin armonías
busca con gran clamor,
las cálidas manos del creador.
Ancho pesar ¡oh!, tierra
sin poder calmar su enorme agonía;
es víctima de guerra
sin pizca de alegría,
ni misericordia ¡Quién lo diría!
Cristian Jovani
(Derechos reservados del autor).