Fuego Persistente!!
El cuerpo guarda brasas de un incendio primero
que ni el tiempo ni el duelo lograron borrar
fue calor en la noche, fue impulso y sendero
fue razón suficiente para no claudicar.
pues la llama recuerda sin volver a quemar
cada herida conserva su fulgor duradero
cuando aprende el dolor a no solo sangrar.
Si la vida te nombra con su tono adverso
y el pasado amenaza con volver a pesar
no reniegues del fuego que sostuvo tu pulso.
No todo lo que arde se destina a acabar:
hay hogueras que enseñan, con su brillo diverso
que caer es camino y volver es amar.
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