Hola, mi querido amigo,
hola, mi querido amor.
No quiero importunarte,
solo dejar que hable mi corazón.
Tal vez no sea el momento,
tal vez me equivoque yo,
pero estas palabras descansan
donde tanto silencio pesó.
Prefiero mil veces tu amistad
antes que perderte a ti,
pero entiende que este corazón
no buscaba enamorarse así.
Quiso curar tus heridas,
y sin darse cuenta nació
un sentimiento tan puro
que jamás creí sentirlo yo.
Hoy solo sé que te amo,
que lo que siento no tiene igual,
y aunque quizás sea un sueño,
es un sueño del que no quiero despertar.