Francisco Seoane

Zamba de Ojos Marrones

Ay muchacho, te escuché cantar
Y me llegó una zamba de manso andar…
Zambita querida de ojos marrones
Guárdalo en tu letra, pa’ volverlo a mirar…
Zambita querida de ojos marrones
Guárdalo en tu letra, pa’ volverlo a mirar…
 
Tócame mi niño, como a esa guitarra,
Y así como a ella, hazme temblar…
Que yo sea un acorde de piel y besos,
Arpegio tibio, eterno y fugaz…
Que yo sea un acorde de piel y besos,
Arpegio tibio, eterno y fugaz…
 
Cuando me extrañe, mucho, mi amor,
Reviva esta zambita en su dulce voz,
Y que sus notas lo arrullen y abriguen,
Por no poder abrazarlo yo…
Y que sus notas lo arrullen y abriguen,
Por no poder abrazarlo yo…
 
Disuelve en tu boca esta zamba,
Como si fueran besos aún por llegar…
Regalo que cabe en tus labios,
Y que jamás te podrán quitar…
Regalo que cabe en tus labios,
Y que jamás te podrán quitar…
 
Siembre como estrellas mis versos de noche
Sacie con mis manos la sed de su piel,
Míreme a los ojos, cánteme al oído,
Que quiero quedarme cerquita de usted…
Míreme a los ojos, cánteme al oído,
Que quiero quedarme cerquita de usted…
 
Ay zambita linda de ojos marrones,
Guárdalo en tu letra, pa’ volverlo ver…
Ay zambita linda de ojos marrones
¡Guárdalo en tu letra… para volverlo a ver!