La Imposición
La vida empuja sin pedir permiso,
no espera acuerdo ni señal;
cada segundo trae su aviso,
no hay pausa limpia, no hay umbral.
Elegir no es acto voluntario,
es la forma cruda de estar;
callar no anula el calendario,
el tiempo decide igual.
Hay quien confía en la espera,
como si el mundo supiera parar;
pero el silencio también opera
y siempre favorece a alguien más.
No actuar no rompe el mecanismo,
solo desplaza el pagar;
la renuncia firma el mismo
contrato que dice evitar.
Vivir es carga sin absolución,
sin manual, sin tribunal;
la única lúcida concesión
es saber que no hay neutral.