LeLe Kafka

Nunca entendí

Nunca entendí que viste en mi, pero yo sí entendí lo que vi en ti.

Al principio, me atrajo tu cuerpo, la sensualidad que irradiabas,

los pensamientos que me invadían al ver tu cuerpo tan bien esculpido.

Sin embargo, me enamoré de lo que eres, de lo que representabas en mi vida, 

de tus sentimientos, de la manera en la que parecías un hombre tan rudo,

pero eras alguien tan sensible.

No dejo de preguntarme de qué hubiera sido de nosotros en el presente.

No sé que será de mi vida, veo a otros hombres, y no me provocan nada.

Nada comparado al revoloteo en el pecho que sentí al verte por primera vez.

Tengo el alma destrozada, mi corazón te anhela a tí.

Y no sé por qué, si sé que ahora mismo, no estás pensando en mí.