Por qué la tarde se derrite en tu vestido
y el brillo de tus ojos soñadores
pasea en mi corazón y sus callejones
y me deja el aliento agitado y primerizo.
Por qué la nieve se esculpe en tu cuerpo
tu voz que compone la mas dulce melodía
va enrollando el acento que erguía
el mas sublime y sonoro te quiero.
Si sabes que yo por ti todo anhelo
si sabes que quise ser tu amado
aquel hombre que se siente enajenado
que en los días fríos no lleva consuelo.
Entonces ¿por qué arremedas mi cielo
y me causas en el alma tanta porfía?
Todas las noches, todos los días
hay conversaciones que se vuelven hielo.
Ante mis penosas peticiones y deseos
te juro que si me das la oportunidad
de revelarte ante Dios toda mi verdad
te amaré hasta que la muerte
arranque mis versos.