alicia perez hernandez

Tengo sueños y estas en ellos... 

 
TENGO SUEÑOS Y ESTAS EN ELLOS

Tengo sueños y estas en ellos... 

No quisiera decir que todavía te extraño,

pero este amor se niega a morir

y naces en cada amanecer como una canción

dándole motivos a mi alma para seguir amándote

y para seguir pensándote cada momento.

Tengo sueños y tú estás en ellos todas las noches.

y te hago mío y tú me haces muy tuya.

Me envías besos, poemas eróticos

de los que me apasiona leer contigo.

Tus prosas me vuelven loca y vives en mí,

Todavía recuerdo al amigo y al amante.

jugamos a escondernos en los recuerdos

en esos bellos momentos que vivimos,

siguen dentro de mí y te respiro por los poros,

recordando el amor que nos nació fuera de tiempo.

Eres eterno en mis ojos que una vez te vieron.

Amo cada beso que nos dimos en cada despedida.

Eres como un chocolate que deseo morder,

y saboreo cada mordida que nos dimos…

Te sueño cada noche y no hay olvido,

deseo seguir amanecer en tus mañanas abrigada

por tu cuerpo y calentar los cuerpos unidos.

Estamos deseosos de caricias vírgenes y de labios puros.

y de labios puros para sellar el amor de los dos.

Tengo sueños y estas en ellos y yo durmiendo contigo.

Vuelvo a vivir cada momento que te sueño.

Eres mi sueño, mi vida y contigo quiero seguir soñando.

Te olvidaré, pero no te dejaré ir.

Alicia Pérez Hernández… México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©

 
Desolación 

Entraste en mi vida como aguacero de verano, en época que a ninguno de los dos nos convenía. Te convertiste en la primera flor que amé, y eras mi quimera. trágicamente, un día discerní al ver cómo aquel día ibas acurrucada por alguien a quien por segundos envidié, porque orlaba tus labios de manera que nunca imaginé.

​Ahora solo soy el residuo que ignoras al caminar, y fui yo quien reprimió el corazón y vio caer la lluvia más fría y acogedora que jamás había sentido, con su recuerdo dulce viviendo una realidad amarga, pidiéndole a las gotas que se llevaran todo lo que nunca me diste.

​Tal vez me convertiré en la sombra que no tiene su luz, pidiéndole al sol que ilumine tu vida para que nunca sientas el sereno que me haces sentir. ​

Ahora solo peno por senderos que hieren y maltratan.

Te olvidaré, pero no te dejaré ir.\"

Autor: Álvaro s.