Nauj 284

TE PIENSO

 

En cada párrafo que leo tú estás.

En las cuerdas de la orquesta resuena tu voz.

En el cine el aire ocupa el asiento que le prestas.

 Y mis libretas solo hablan de los dos.

 

Pero no estás, y no dejo de pensarte.

Ya nada de esto me pertenece:

 ni los libros, ni la música, ni mis pensamientos,

ni este corazón necio, te los doy.

 

Pídeme que pare, y me detendré.

Pídeme que siga, y te seguiré.

Una sola palabra tuya bastará para calmar estas ansias: 

ansias de ti, 

ansias del corazón,

 corazón de ti.