Cuando lo sabido no necesita opinión,
solo memoria y sentimiento;
y lo vivido se sabe por sentirlo
en la propia carne.
No hay vacío sin plenitud,
como no hay bosque sin árboles.
Y así, encuentro a quien soy
gracias a la soledad, pero no soy completo sin la compañía que me permite ofrecer...
quien ahora soy.
¿Y tú?