Jesús Ángel.

Entre el vacío y el bosque.

 

Cuando lo sabido no necesita opinión,
solo memoria y sentimiento;

y lo vivido se sabe por sentirlo
en la propia carne.

No hay vacío sin plenitud,
como no hay bosque sin árboles.

Y así, encuentro a quien soy
gracias a la soledad, pero no soy completo sin la compañía que me permite ofrecer...

quien ahora soy.

¿Y tú?