Refugio
Ciertas veces
exprimo la voz hasta el silencio.
Me hago invisible, inexistente.
Tímidas luces me acompañan
en la travesĺa. Suficientes...
Persigo vacíos, espacios oscuros,
universos sinsentidos,
algún verso mudo.
Nada épico, nada heroico,
austero de talento.
Intento comprender
(casi siempre sin lograrlo)
el lenguaje de la hierba.
Pero desconfío...
Desconfĺo
de los que exageran al hablar.
Desconfío
de los que presumen tener juicio,
de la superficialidad,
de los que jactan de su fama,
del asfalto
Es que,
ciertas veces,
un gesto imperceptible,
una mirada amiga,
la humanidad sin más,
pinta un rumbo y regala
pequeños tesoros al corazón...
Anton C.Faya
(Reeditado)