Cara amordazada por un saco
pero
la lengua sale de su persona
buscando lo que al tacto acalambre.
Al final encuentra un arma,
no se cuál arma;
da igual que arma:
todas las armas son la misma arma
(un cuchillo, una pistola, una pastilla...).
Armas, que quede claro:
lo que encuentra es un arma.
Y la lame
Una lamida, dos lamidas, tres
de varios segundos. O más,
no sé.
De arriba a abajo;
juega con las direcciones.
Lejos de arrepentirse,
se eriza la lengua vanidosamente
orgullosa. \"Quiero otra
quiero otra quiero otra quiero otra\"
Después de tentar a tantas armas:
muchas armas, dios sabe
cuantas armas.
La lengua viró hacia el saco
el saco miró hacia la cara amordazada
¿Sabéis a quién vio el saco?