He pensado que, si un día me recuerdas,
el recuerdo tendrá notas musicales
de los vientos, sobre los cañaverales,
cuando juntos caminamos por las sendas.
Y he soñado que, si un día tú volvieras,
al camino donde cantan madrigales;
o las aguas, de los claros manantiales
¡Qué tú sientes que mi amor corre en tus venas!
Pero nunca tú sabrás lo que he pensado;
ni tampoco yo diré, lo que he sentido;
porque nunca, tú sabrás, lo que he soñado,
cuando a solas te he besado sin decirlo
y que a besos, todo el cuerpo yo he tatuado,
escuchando con ternura tus gemidos...