No te busco,
porque buscarte sería rendirme.
Prefiero pensarte,
hacerte existir en silencio,
sin exponernos.
Encontrarte sería más fácil,
pero también más real,
y yo no estoy lista
para lo que pasa cuando me mirás.
Olvidarte…
eso sí que sería triste.
Por eso te dejo acá,
dando vueltas en mi cabeza,
intacto,
como algo que no pasó
pero nunca se fue.