La verdad es luz que lastima,
La defensa son los párpados,
Mentira en ellos bien sellados
A ciegas siempre se camina.
La verdad, silenciosa bala,
Cómo una hoja cayendo sola
Marejada silenciosa ola,
Cómo aquel árbol que se tala.
La verdad termina en un drama,
Sombra, luz, dueto que lastima,
Mentira que parece dama.
La Verdad en luz, no escatima.
No siempre la verdad es flama.
¡Cuanta luz se encuentra en la cima!
Todos los derechos reservados ©
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
13/Enero/2026
Luz que lastima
La verdad no cae como trueno,
es hoja.
Desciende leve,
pero su filo es antiguo.
Nadie sangra por la mentira,
pero cuántos hemos llorado
por una luz sin consuelo.
Es fácil amar la sombra
cuando el sol nos exige la piel.
Yo la vi venir,
con su vestido claro
y su mirada sin juicios.
No tocó la puerta:
entró como entran los milagros,
o los incendios.
Y me dolió.
No por cruel,
sino por exacta.
Quise volver al tul de la mentira,
a su perfume discreto,
a su modo elegante de protegernos
de lo que no estamos listos a ver.
Pero algo en mí —una herida,
una promesa,
un silencio cansado—
le hizo espacio a la claridad.
Y entendí:
no toda luz es bondad,
pero solo en ella
se ve el rostro real de uno mismo.
Gracias amigo Salvador, por tus letras.
Un abrazo merecido,
—LOURDES
Poetas somos…