Francisco Seoane

El Juego de los Libros

Cada palabra es un paso firme,

Un punto de un gran tejido,

Frágil como todos los divinales gestos

Del alma cuando clama con su brío

La senda sigilosa y preclara de un destino

 

Recorro los susurros de los libros

Y la mansedumbre de sus hojas

Se me alumbra cual pieles ocultas

Pieles de manos y hojas de piel,

Caricias voluptuosas que te nombran

 

Me cuelo presto en las páginas

Y el aroma del tiempo que pasa

El sobrio incienso juguetea en el aire

Persiguiendo poemas de humo

Ojos de oro fundido y versos sagaces...