Duván

El destino

Lamento no estar contigo,

y lamento que tú no estés conmigo.

 

Por motivos del destino,

no pudimos terminar unidos.

 

Duele amar tanto

y tener que guardar

—el sentimiento—.

 

Pero la vida nos jugó en contra,

y ahora nos toca continuar

y aprender a soltar.