No pasa desapercibida
irradia belleza,
y al tener sutileza
en su esencia se anida.
Al ser desinhibida
por su naturaleza,
su actitud es llaneza
y se siente merecida.
Con el alma serena
abre sus alas grises,
vive la vida plena.
Ante las críticas es ajena,
y con los cuatros ases
rompe las cadenas.