Una lágrima amenaza
con mojar toda una vida
al caer en plena huida
de la trémula pestaña.
Muy pesada es la carga
que sostiene la gotita,
entre sal se desgañita
con los gritos de su alma.
En la orilla espera en calma
la inminente despedida
encontrando en la caída
el descanso que buscaba.