Espero paciente al tiempo, que devuelva
Qué devuelva la flor de la quinua
Flor mía, que cruelmente me robó
Devuélvemela te lo pido
A pesar de su negar, yo no me rindo
Días, meses, veinticuatro años
Y seguiré siempre esperando
Hermosa flor de la sierra, te fuiste volando
De poder y encanto me dejaste escaso
Verte lejana me prendió en llanto
Mas con miedo, emprendí mi vuelo
Busco el paradero de los pétalos que amo
El sol abrasando mi delicado manto
Recorrí así siete veces nuestra cordillera
Sin encontrar donde ni cuando
Estimada flor, que estarás haciendo
Tal vez ya encontraste otro amor
Amor del campo en el que hayas parado
Guardo desde aquello, eterno luto
Visto de negro por mi querida
Entre cien riscos lloro su partida
Y tú mi flor, sigues perdida
Esa es la razón de mi naturaleza
Expectante, vuelo por el ande
Por si entre tantos, te encuentro
Y ser el cóndor que no vista de negro