Por la noche,
Cuando cierro los ojos,
Veo tu cara
Y me acerco hacia ella
Y te beso en los labios.
Y cuando rozo tus labios
No me saben a ti.
Y separo mi rostro del tuyo
Y al abrir los ojos
No es tu cara la que veo.
Es la suya.
La de una pobre víctima
de mis ganas de ti.
La del parche
Que remienda un roto
Que no consigue tapar del todo,
Y cuyos bordes
Dejan entrever
La mucha falta que me haces.