Mi ninfa del otoño, agua salvaje
que recorre tan ágil y grandiosa
un rosal blanco con tu agua hermosa.
Agua límpida, esbelta de un paisaje.
Eres fuego de incandescente fragua,
azotada por el viento de abril que guardo
a la orilla del orbe con tu nardo.
Blanca lumbre que solo extingue tu agua.