PROTOCOLO DE SUPERVIVENCIA
Wcelogan
No presentan síntomas.
Presentan antecedentes.
El daño está contenido,
clasificado por capas,
fechado con exactitud quirúrgica.
Nada supura.
Nada pide auxilio.
El cuerpo aprendió a cerrar
lo que no debía curarse,
a encapsular la memoria
como se encapsula un objeto extraño
para que no infecte el resto.
Hablan lo justo.
Respiran lo necesario.
Duermen en posiciones aprobadas
por la experiencia.
No confunden dolor con tragedia:
lo usan. Lo dosifican.
Saben cuánto soporta el día
antes de fracturarse.
Cada gesto responde a un protocolo,
cada silencio evita una recaída,
cada paso está calculado
para no despertar zonas sensibles.
No esperan redención.
La esperanza fue descartada
por ineficaz.
Quedó el funcionamiento.
Y funcionan.