El pueblo que resiste aclama libertad eterna,
la pide a aquellos que los silencian.
Ignorados, se levantan contra los tiranos
que con osadía oprimen a los que se revelan.
Si el pueblo no tiene armas
usa el poder de la protesta. Llora, pide,
sufre, y nadie cerca le tiene clemencia.
Todos opinan, todos comentan.
¿Pero cuándo han apoyado al pueblo de verdad?
Si solo la muchedumbre conoce
el hambre, dolor y su propia pérdida.
No le hablen al pueblo de cómo festejar
su gran meta. Nadie sabe lo que dolió
comer a medias, y perder su tierra.