Te vi al caminar, muy jóvenes éramos los dos.
Y, pese a saber que solo seríamos personas de paso en nuestras vidas, decidimos quedarnos juntos.
Y, pese a que sabía que solo serías parte de una etapa de mi vida, decidí quedarme a tu lado.
Porque, ¿qué es de la escalera de la vida si te saltas un escalón?
Y por ello no compartí mucho contigo, debido al poco tiempo que se nos fue concedido.
Y ahora estoy aquí, recostado en una cama de hospital, mientras nuestras manos ya arrugadas se abrazan la una a la otra, siendo el único pensamiento que viene a mi cabeza el hecho de ojalá poderte conocer en muchas otras etapas de mi humilde existencia.