\"TÚ BRILLO ES FUEGO QUE ME QUEMA\"
Tu brillo, mi hermosa Dama, es fuego que me quema.
Me quema pero no me daña, muy por el contrario, de pasión y placer me inunda.
Sí, mi mujer amada, eres brillante como el Sol que nos ilumina y nos da la necesaria calidez para la vida.
Eres el brillar de mis días y la luz que alumbra mi camino.
Eres ese fuego que nos une y me abraza para fundirnos en uno solo.
Eres el brillo de la Luna y el de las estrellas que, envidiosas, nos miran amándonos sin pausas.
Eres el brillo como el sereno de la noche, que se escurre en el amanecer entre los pétalos de una pasional rosa.
Eres brillo, eres fuego, me quemas y me gusta, me abrazas, me envuelves y de loca pasión me estremezco.
¡Oh mi dulce cielo! Qué magia tiene tu brillo que cada día de ti me hace enloquecer más de amor.
No cambies, no lo pierdas, pues ese fuego y ese brillo me queman, enamorándome, aunque no lo creas, cada día y cada noche, mucho más de ti y eso, mi Dama amada, me hace muy, pero muy feliz.
Roberto Bardecio Olivera
(11/1/2026)