Entendí lo útil de estar aburrida
cuando descubrí que para crear necesitaba pensar,
y pensar era una sucesión de indagar
cómo salir del ocio que arrastra el aburrimiento.
Que buscar una felicidad perpetua
era perderse de mucho.
Dejar la relativa vida de la apariencia
para adentrarse en la realidad
y sus consecuencias.
Entendí lo útil del dolor
cuando comprendí el conocimiento
que prosigue después
de una lágrima refleja.
Entendí lo útil de las penas
cuando leí, por ahí, aquel decir
sobre la paz y las guerras,
sobre el devenir
y las cerezas.
Tiempos calmados crean seres débiles.
Tiempos de guerra, hombres fuertes.