*Una perla*
¡Por fin libre!
¡Una perla se sintio!
Cuando una gran ola
su concha abrió,
rodó a la arena
y allí de alegría sollozó,
fuera del mar un pescador
la encontró,
y cogiéndola a un joyero se la entregó,
tan bella era que causaba furor.
En un collar la engarzaron
y una bella dama
en su cuello, por años la lució,
pero la perla otra vez se sintió presa,
y llantos de nácar lloró.
Perdiendo todo su brillo color
Llena de rabia la aristócrata,
cerca del mar, el collar se lo arrancó,
y así otra vez en el mar se vio.
La oyeron gemir, pidiendo
¡Que alguna otra concha!
¡Le vuelva a dar su calor!
(MORALEJA)
¡A veces no nos conformamos con nuestro destino!
¡Creyendo que lo de afuera es mejor!
Elena©