🇳🇮Samuel Dixon🇳🇮

Metapoesía teatral

 

Metapoesía teatral

¿No es que Romeo y Julieta 
es melodrama real 
o Macbeth, el infernal 
se apropió de la paleta?

Y, ¿no es que Don Juan Tenorio, 
mancilló tantas mujeres 
y burló tantos placeres
como puede ser notorio?
¿El Caballero de Olmedo 
no es otro trauma insensato, 
que en su pudor y arrebato
por Inés, dijo: —¡yo puedo!?

Y para mal, ambos dramas 
entreteje don Rodrigo, 
el mayor del enemigo, 
seguidor de mismas damas.

Y mayor final, siempre es 
que por amor, la fortuna, 
deje la muerte a ninguna, 
ninguna cuan doña Inés?

¿No es que Hamlet, entusiasmado
por querer todo en la vida,
a su madre tan querida,
pudo un día haber matado?
Gertudris, la madre aquella
que después de que el marido
a la gloria había partido,
se dispuso a ser doncella.
Entonces, surgió el encono
de Hamlet; su estirpe dichosa:
ella, de su tío, la esposa
por soberbia y caprichosa,
queriendo ser mariposa
a su hijo da el abandono.
Y anteviendo aquel indulto
a Polonio, fue a buscar,
Hamlet, para así vengar
a su padre del insulto.
Siendo él, un tío gorrón;
padre de la bella Ofelia,
Hamlet, se enamora de ella,
ensayando una traición.

Así pues, todas las tramas
por muy dramática escena,
deja en los hombres la pena
y la inocencia en las damas.
Ahí que todo a dispensas
ajetrea al corazón;
porque fue en la creación
la mujer a como piensas.
Pero, no haciendo el conflicto,
determino un resultado:
es que el lector se ha quedado,
esperando el veredicto.
Las Ineses son bandidas,
las Ofelias pulcrizadas:
por los hombres inventadas,
mas por ellas, atrevidas.

                          Samuel Dixon