Te imagino sumergida en tu vida
lejana quizás de mis cuitas,
con tanto camino por andar
te atascaste en mi mirada.
Te imagino melancólica a veces
erigiendo tus castillos de arena,
mientras este poeta de vientos
se enreda feliz en tus cabellos.
Te imagino besando secretos
de mil fantasías turquesas,
que febrilmente evocamos juntos
en esos laberintos de tus ojos.
Te imagino radiante en mi limbo
hendido de mil letras desnudas,
límbicos olvidados de todo.
Inagotables, mirándonos tan juntos.
Lima, 25 de Julio 2003