XXXIX (COPETE DE MUÑECA FRÍA).
(Juan Carlos Ayala)
El apóstol de las tinieblas
gusta abonar su tierra
con hijos muertos
de pueblos contrarios,
gobernar la faz extensa
con su copete de muñeca fría
quisiera, para añadir
más estrellas a su bandera.
Cuervo de la noche,
tusa de elote,
ladrón de estrellas,
cuando la luna te ve
prefiere quedarse dormida
que escuchar tu retórica podrida.
Vietnam te escucha
y ríe, y recuerda
cuando los traseros
de tus hijos huían
como estampida perdida…
Buscando culpables:
eres la culpa misma,
sombra de la guerra,
jeringa del polvo blanco
y del arco iris.
En tus noches oscuras
vienes a decirnos
que debemos hacer
de acuerdo a lo que necesitas,
nuestros malditos
gobernantes dicen: amen.
Derechos reservados.