CADA NOCHE
Cada noche sin luna salía fuera y
pegaba la oreja al firmamento,
con el fin de escuchar más allá,
o también más adentro
del espacio infinito que,
por todas partes, nos sirve de límite
pero con el que no mantenemos
demasiada relación,
con todo eso que está ahí rodando
sin descanso al parecer.
Gaspar Jover Polo