En este extenso campo de flores
llamado vida
tuve la gran dicha de encontrarte,
de poder llamarte mía
De todas las flores tú mi favorita,
tú la más preciosa magdalena
eres suficiente para mí
tus pétalos radiantes endulzan mi alma
Tú tan asombrosa, tan viva
como un beso del sol al océano
como los rayos amarillos del ocaso
y tu mejilla contra la mía.